LATE: Dolencia Similar a Alzheimer

lleri/ junio 11, 2019/ 2.2.- Enfermedades Neurodegenerativas/ 0 comentarios

Aunque ya se venía sospechando, una nueva variedad de enfermedad cerebral neurodegenerativa es la que se define como LATE.
Debido a su similitud con el Alzheimer, lleva años siendo confundida con éste en cuando a diagnóstico y tratamiento se refiere.
Los especialistas consideran que entre un 15-20% de los diagnosticados con Alzheimer, en realidad padecen LATE, aunque la cifra podría incrementarse en mucho más. El término LATE se crea como simplificación de  “encelopatía TDP-43 límbico-predominante relacionada con la edad”, sirviendo también para describir la edad aproximada en la que ésta dolencia aparece (después de los 80 años), que es mucho más tarde que el Alzheimer.

            Hasta hace poco uno de los factores desconcertantes era la ausencia de las tan conocidas proteínas, las bandas de Beta-Amiloide y TAU, señaladas como responsables de la dolencia.
Fue cuando se empezó a señalar como posible sospechoso a ésta otra proteína: La TDP-43, abriendo el melón de que pueden ser innumerables las causas que desencadenan éstas dolencias con síntomas siempre parecidos y que suelen llevar a confusión en cuanto a un correcto diagnóstico, ya que no todas se tratarían por igual y siendo unos tratamiento incompatibles con otros.
Y es aquí donde se desencadena la problemática actual y el principal interés para aislar las causas, poder encontrar soluciones y prevención, siempre por ese orden.

            Lo más urgente está en que los profesionales sepan detectar exactamente cuándo sucede cada caso y sepan que no se han de administrar tratamientos para el Alzheimer a los enfermos de LATE, ya que no sólo son incompatibles sino que además puede ser muy perjudicial.

            LA TDP-43 es la una proteína relacionada con la regulación de la expresión genética en diversos tejidos, pero sobre todo en el cerebro, por lo que cuando se produce su desdoblamiento también se producen diversas sintomatologías como pérdida de habilidades de pensamiento y memoria que afectan directamente a muchas actividades en la vida diaria de cada paciente.
Su progreso es mucho más lento que el del Alzheimer sin ser ello inconveniente para que ambas convivan en el mismo individuo, siendo ésta la principal razón del aumento de la velocidad en la caída de las funciones habituales de mente y cerebro. Desde el Centro de Envejecimiento Sanders-Brown de la Universidad de Kentucky, el Dr. Peter Nelson apunta que si un simple resfriado lo puede ocasionar más de 200 tipos de vírus siempre en continua evolución para su supervivencia, debemos tener en cuenta que también pueden ser varias las causas del deterioro cognitivo en ésta vertiente.
«Es muy probable que LATE  responda a tratamientos distintos de los asignados al Alzheimer y es por esto que tantos tratamientos han fallado en su aplicación a pacientes con LATE y también en los ensayos clínicos realizados.

«Es en este momento que la comunidad científica está pendiente de los nuevos descubrimientos acerca de LATE, cuando investigaciones futuras sobre el ‘cómo’ y ‘por qué’ puede ayudarnos a desarrollar medicamentos específicos para la enfermedad que se dirigen a los pacientes correctos», concluye el Dr Nelson.

MAYOR ACIERTO EN DIAGNOSTICO: EL PRIMER GRAN RETO

Cada 4 segundos, se diagnostica un nuevo caso de Alzheimer en el mundo, lo que hace que para el año 2050 se llegue a los más de 100 millones de personas con ésta dolencia.
Hasta ahora el Alzheimer suponía el 70% de los casos diagnosticados, pero ese valor tendrá que ser corregido con la aparición de ésta nueva dolencia perfectamente confundible con ella y quién sabe si con otras dolencias neurodegenerativas.

Es de vital importancia el que una enfermedad con tantísima proyección, sea correctamente diagnosticada por medios físicos y no sólo por sintomatología que podría llevar a confusiones y a un tratamiento no acertado.
Aquí habrá que tener en cuenta el método de diagnóstico descubierto en la Universidad de Alberta (Canadá), por Liang Li y Roger Dixon.

Los dos científicos consiguieron identificar 3 biomarcadores presentes en la saliva como indicativos del inicio de desarrollo temprano de una dolencia cognitiva. Su presencia permitirá planificar distintos tratamientos que por el momento siguen basándose en mayor actividad física, correcta alimentación y facilitará la creación de productos farmacéuticos eficaces. Buena parte de las esperanzas estará puesta en ellos ya que cada paso hacia la salud es un triunfo.

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